SOMOS TITA Y PAULA, Y ESTE ES UN LIBRO QUE HACEMOS PORQUE NOS ENCANTA ESCRIBIR. ¿ QUIERES SABER DE QUE TRATA? NO LO DUDES Y COMIENZA A LEER.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 17.

Cuando llegamos a casa, mi tía aún no había llegado. Subimos en silencio las escaleras hasta llegar a mi cuarto. Martín me miraba, creo que se había dado cuenta de que me pasaba algo. Yo estaba molesta porque quería que Martín se diera cuenta de que Linda era idiota... Entonces, como si me hubiera leído el pensamiento me dijo:
- ¿ Por qué te cae mal Linda?
- No la conoces.
- Ya lo sé. Pero tampoco me has dado tiempo a que la conozca.
- Esque no quiero que la conozcas !
- Sigo sin entenderlo...
Entonces alcanzé mi mi móbil y le enseñé el mensaje que Linda me había mandado hace días, amenazándome. La mirada de Martín lo dijo todo, y agradecí que no dijera nada, no tenía ganas de hablar.
Bajamos al comedor. Abrí la nevera y me decepcioné al ver que no había gran cosa para comer. Tenía hambre, y esta vez no iba a reprimirla, así que le propuse a Martín ir a comer una pizza.
- No sé lo que es eso- me dijo extrañado.
- Pronto lo sabrás.
Por un momento pensé que, cuando llegase mi tía, se enfadaría, pero me dio igual; salimos por la puerta y empezamos a caminar. Ninguno de los dos conocía Madrid, así que no sabíamos que camino tomar. Caminamos durante un buen rato y Martín dijo:
- Va a llover.
- ¿ Como lo sabes ?
- Miré para el cielo y hacía sol, no parecía que fuera a llover.
- Losé porque, cuando va a llover, lo siento.
Entonces unas nubes negras nublaron el cielo, y lo que en principio eran unas gotitas, todo acabó en un gran chaparrón.
La lluvia me encantada, así que no tenía problema en mojarme. Cada vez llovía más, pero a Martín tampoco parecía importarle; empecé a bailar y cogí por un brazo a Martín. Bailamos, corrimos y saltamos;
y así fue como bajo la lluvia, me di cuenta de que la vida da muchas vueltas, yo lo sabía bien... pero no me importaba seguir girando mientras Martín estuviera conmigo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Capítulo 16.

Sé que la propuesta de irme a Marte con él era una locura,¿cómo,yo,una adolescente normal y corriete se hiba a ir a Marte con su amigo?era una idea absurda e impensable,o eso es lo que en teoría yo tendría que creer,pero he de admitir que pensé en la idea de ir,sería maravilloso,empezaría de cero en una vida maravillosa y nueva al lado de mi amigo Martín,y me olvidaría de mi tía,y mi penosa vida social en el colegio por culpa de aquella arpía.
Después de pasarme un rato soñando con aquello,choqué con la realidad,¡no podía irme,era de locos!aunque por otra parte,estar loco no es tan malo,¿y qué si hiba a contracorriente con el resto de la gente?¿y qué si lo que hago no les gusta?es mi vida,y hago lo que quiero con ella,aunque no siempre sea lo mejor.
Paré de pensar un segundo en todo aquello,le dijque a Martín que necesitaba descansar un poco,ya era muy tarde.
La mañana siguiente me llevé a martín al cole,y le hice pasar por mi primo.
Pensé que aquello iba a ser un auténtico desastre,que sin querer él iba a hacer algo que delatase su verdadera identidad,pero ocurrió lo contrario,semejaba un adolescente totalmente normal,para mi asombro.
Nos cruzamos con la estúpida de Linda por el pasillo,me iba a mirar con la misma cara de asco de siempre,hasta que se dió cuenta de que tenía a mi "primo"al lado,entonces,dijo:
-Hola,querida Soraya,que guapa estás hoy,¿no me presentas a tu amiguito?
-Sí,este es mi primo Martín,y esta,es Linda-le dije con una gran rabia,ahora él pensaría que ella es maja,¡qué bien sabe actuar cuando quiere!
-Encantado Linda
-Encantada-dijo mientras se adelantaba para darle dos besos,y luego semarcho dirigiéndole una sonrisa
-Es muy simpática,y preciosa...-dijo Martín
-Si tú supieras... -añadí bastante enfadada





martes, 1 de noviembre de 2011

Capítulo 15.

Me desperté sobresaltada tras una pesadilla, de esas que no te dejan dormir y te despiertas cada dos por tres. Miré el reloj y todavía eran las cuatro de la madrugada. No tenía sueño. Y nosé porqué, pero tenía unas enormes ganas de llorar. Desde que había pasado todo aquello, no había pasado un solo día en el que no derramara una lágrima. Intenté reprimir el llanto, pero tenía tanta rabia, tanta pena y tantas emociones dentro que fueron más fuertes, entonces rompí a llorar. Lloré en silencio.
Pero entonces pensé en Martín y poco a poco, me fui calmando hasta ponerme en pie. Él me había dicho que las personas de Marte no dormían, así que pasaría la noche en la ciudad, volando y explorando. Quería verle y que me contara mil cosas, tenía tantas preguntas que hacerle... Así que despacio, abri la ventana para ver si lo veía. Miré al cielo. De pronto escuché una voz que me llamaba. Primero, pensé que era mi tía, pero después comprobé que era Martín que me llamaba desde el tejado.
Bajó hasta la ventana y me sonrió.
- Hola Martín- le dije.
- Hola Soraya. ¿ Porqué no duermes ?- me preguntó extrañado.
- He tenido una pesadilla...
- ¿ Que es eso?- se extrañó de nuevo.
- Es como... un mal sueño. Mientras duermes piensas cosas, a veces bonitas pero otras... no tanto. Hoy a sido una de esas veces en las que los sueños no son tan bonitos.
- ¿ Y que pasaba en tu pesadilla ?
- No me acuerdo- le mentí.
En mi pesadilla, en mi mal sueño, yo iba en coche con mis padres, como cuando ocurrió el accidente solo que esta vez, yo también me moría.
- Ah. Yo he estado en el tejado- me dijo.
- ¿ Todo el tiempo ?- le pregunté.
- Bueno, no todo. He ido a la ventana de tu tía a ver como dormía, pero roncaba mucho- me dijo riendo.
- Ja ja ja ja.
- ¿Quieres venir al tejado ?
- ¿ Y como voy a subir ?
- Puedo llevarte- me respondió sonriendo.
- ¿ Cómo ?
Entonces me tendió la mano, y yo, sin dudarlo, le agarré fuerte.
- Salta- me dijo.
Entonces en ese momento, ni siquiera pensé lo que hacía, pero me lancé por la ventana. Sentí que me caía pero, la mano de Martín me agarró con más fuerza y cuando abrí los ojos, estaba suspendida en el aire. Era increíble, una sensación que nunca podré explicar. Entonces comenzó a volar y me arrastró por el aire, haciendo que se me pusiera la piel de gallina y que una sonrisa se pintara en mi rostro. Llegamos al tejado y nos sentamos.
- ¡ Guau !- excalmé- Ha sido increíble.
- Se te nota por tu cara de felicidad- me dijo.
Entonces me di cuenta de que no mentía, de que gracias a él, a pesar de todo lo que me había pasado en la vida, había vuelto a sonreír.
- Martín, ¿tú tienes padres ?
- No.
- Lo siento...
- ¿ Por qué lo sientes ? - me preguntó sorprendido.
- ¿ No han muerto ?
- Soraya, en Marte nadie tiene padres.
- No lo entiendo.
- La gente no nace como en la Tierra. Simplemente allí, la gente aparece como de la nada. Puedes aparecer siendo niño, pero también puedes aparecer siendo ya un adulto o un anciano.
"Qué extraño y a la vez que fascinante", pensé.
- Entiendo... ¿ y vas al colegio ?- le pregunté. Quería saberlo todo.
- Allí no hay nada de eso. No nos hace falta porque ya sabemos todo lo necesario para vivir.
- ¿Y como pasáis el tiempo ?
- Pues, allí, hablamos, volamos a otros planetas, exploramos nuevos lugares...
- Me encantaría poder ir allí con tigo, Martín.
Me sorprendí a mi misma diciéndole aquello. Pero, era la realidad.
- Ven. Podemos arreglar mi nave y vienes con migo. Ya nunca verás a la gruñona de tu tía, y te prometo que allí olvidarás todas tus penas que se convertirán en felicidad.
Después de decir aquello me miró a los ojos y sonrió. Entonces me di cuenta de la suerte que tenía de haberle encontrado. Miré al cielo y en aquel instante, pasó una estrella fugaz. Pedí un deseo y nosé como, pero note que Martín había pedido el mismo deseo que yo.
Amigos para siempre...

martes, 18 de octubre de 2011

Capítulo 14.

Me asomé a la ventana asustada. Miré al suelo y después hacia el cielo, y entonces, ví a Martín, volando con una elegancia que ni en las películas la había visto, con una naturaleza que... daban ganas de tirarte !. Se acercó hasta a mí. Yo estaba atónita. Era increíble. Toda mi vida había soñado con volar y ahora, mi amigo Martín volaba frente a mis ojos...
- ¿ Cómo lo haces ? - le pregunté.
- ¿ Cómo que cómo lo hago ? No sé. Simplemente, me dijeron que podía volar y, volé.
Debía ser algo que solo podían hacer personas como él...
- Te prometo que algún día, tu también volarás.- me dijo con una sonrisa.
Eso me emocionó.
Entró de nuevo en mi casa. De pronto, el sonido de la puerta principal me hizo volver a la realidad. "Mierda", pensé. Mi tía había llegado. empecé a ponerme nerviosa.
- ¿ Qué pasa ?- me preguntó Martín.
- Shhhh ! - le dije mientras le agarraba.
- Métete debajo de la cama y no hagas ningún ruído- le susurré.
- ¿ Quieres que me esconda ? No sería más fácil que desapareciera ?- me dijo.
- ¿ Cómo ? - le pregunté. No entendía lo que quería decirme.
Entonces así sin más, de repente, desapareció. Y escuché su voz que decía:
- Tranquila, estoy aquí. Puedo hacerme invisible. Te lo explicaré en otro momento.
Cada minuto que pasaba, me sorprendía más.
Se abrió la puerta de golpe, y el rostro enfadado de mi tía se frunció cuando empezó a gritarme:
- ¡ Se puede saber dónde estabas!?
No contesté. Permanecí en silencio. Se acercó a mi, y me pegó. Sí, me pegó. Comprimí las lágrimas, pero cuando salió dando un portazo, todas se derramaron sobre mi mejilla lentamente...
Entonces sentí la mano de Martín y, aunque no pudiera verle, imagine su sonrisa, la sonrisa de un amigo que es capaz de borrar cada lágrima.

Capítulo 13

Por si no fuera poco,no sólo sabía volar,su vida era impresionante, él decía que la mía si que lo era,porque yo podía nadar, teníamos muchos avances tecnológicos impresionantes.¿Por qué no podía ser yo una chica normal? Quiero decir como todas las de mi colegio. Yo era distinta,llegué al colegio y era la niña empollona,rara y con la que nadie quería estar; mi tía era una bruja y para un amigo que tengo,es de Marte... supongo que soy una rara, pero no me importa, así soy feliz, bueno, o por lo menos lo intentaba en aquellos momentos. Porque eso pensaba yo antes... ahora sí que estoy completamente feliz,en Marte, con Martín.
Exacto, en estos momentos estoy sentada en el suelo de un planeta del espacio, como ya sabéis, de Marte... Es por la noche y Martín, ya se ha ido a dormir. Ahora, ya me conocéis mejor, sabéis una parte de lo que he vivido... Pero aún faltan más cosas. Más detalles. Más días que compartí con Martín en la Tierra.

domingo, 16 de octubre de 2011

Capítulo 12.

Por primera vez, miré fijamente a los ojos de Martín. Eran hipnotizantes. Del color azul del mar en esos días de sol. Transimitían felicidad... Eran realmente preciosos.
Me sacó de esos pensamientos cuando me preguntó:
- ¿ Sabes volar ?
Aquella me pregunta hizo que me entrara la risa. Me di cuenta de que él no se reía, así que intente ponerme se´ria. Pero eso provocó que me riera más.
- ¡ Claro que no ! Es imposible- dije entre risas.
Aquello pareció molestarle.
- Yo sé volar.
¿ Iba en serio? Pero... ¿ cómo ? Era imposible... o eso pensaba yo.
¿ En serio ?- le pregunté.
- ¡ Claro ! Todos en Marte sabemos volar.
Eso quería decir, que había más como él. Había más niños, más niñas incluso... Y también adultos, ancianos. Puede que animales... Aquello era increíble. " Me encantaría ser como el", pensé.
- Quiero verte volar- le dije.
Entonces se levantó y antes de que me diera tiempo a reaccionar, abrió la ventana y se lanzó.

viernes, 14 de octubre de 2011

Capítulo 11

Vaya,acababa de conocer a un niño de Marte,y tenía la impresión de que acabaríamos siendo amigos,debéis de pensar que estoy loca ,no?pues bien,por muy raro que parezca todo esto es verdad,absolutamente todo,al principio,ni yo misma creía que lo que estaba pasando,estuviese ocurriendo de verdad,sentía como si estuviese en un sueño de esos raros que tengo,pero no,esta vez estaba totalmente despierta.
Aún si dar crédito a lo que estaba viendo ante mis ojos,empecé a hablar con el:
-Bien, y si eres de Marte,entonces¿,qué haces en la Tierra?
-Me quedé sin combustible en mi nave mientras navegaba por el espacio,y tuve que parar en el planeta más cercano,ni siquiera sé dónde estoy.
-Pues estás en la Tierra,amigo,aquí nadie cree en la gente como tú,así que no digas que eres de Marte,o se reirán de ti y pensarán que estás loco.
-¿Y que haré mientras tanto?¿dónde viviré?¿a dónde iré?
Me quedé unos minutos pensando,sabía que lo correcto era invitarle a casa de mi tía,pero conociéndola,no sería una buena idea,pero pobre,no tenía qué hacer ni dónde ir... finalmente respondí:
-Puedes venir a vivir conmigo,aunque mi tía,que es con la que vivo,no debe verte,si no,mal asunto para los dos,tendré que esconderte,y no va a ser fácil.
Pronto se dibujó una sonrisa en su cara,que me contagió,aquello iba a ser el principio de una bonita amistad.
Llegamos a mi casa,mi tía no estaba en ella,subimos las escaleras y nos encerramos en mi cuarto.
.¿Quiénes son los que están contigo en esta foto?parecéis muy felices.
-Son mis padres,antes de morir hace unos meses,sí,con ellos,yo siempre estaba feliz,ojalá siguieran aquí.
No pude evitar el que se me cayeran un par de tristes lagrimitas,el,al verme,no dijo nada,simplemente me abrazó,y,aunque no le conocía casi nada,eso significó mucho para mí.